Desde niños nos hablan de un ser divino llamado Jesucristo que un día bajo del cielo y tanto nos amó, que dio su vida para salvarnos de algo horrible llamado pecado, que a veces ni sabemos a qué se refiere esa palabra fuera del concepto religioso.
Nuestras familias, iglesias, escuelas, en fin, toda esta sociedad occidental, se ha encargado de hacernos pensar en la figura de Jesucristo como en una especie de superhéroe que nunca pierde que se las sabe todas y que nos salva de la tragedia en el momento preciso.

