Sin duda la noticia del fallecimiento de las primeras autoridades polacas deja en el mundo entero un sentir de solidaridad con la gente de Polonia, como era de esperarse ya cuentan con un presidente encargado, pero aún así el trágico suceso ha dejado un vacío en esa nación.Para llevar este suceso al nivel más próximo de afectación es como si un hogar se quedara sin padres, como si una familia perdiera sus representantes, en cierto modo la pérdida no es solo de autoridad sino de representación y guía ante el resto del mundo ante todos y todo. Y surgen las preguntas que de manera natural invaden la mente y el corazón. ¿Y ahora qué, de aquí en adelante para donde iremos, que haremos, continuaremos con los planes del pasado, seguiremos con las metas que nos trazamos ayer?