La iniciativa para promover el 3 de mayo como "Día Mundial de la Libertad de Prensa o de Expresión", partió de la Conferencia General de la UNESCO de 1991, tomando como base el Artículo 19 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos: “Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión; este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión."
Actualmente la sociedad ha tergiversado el principio de Libertad en libertinaje, llevando a los individuos a un nivel de libertad equivocado.

