Analizando el conflicto Ruso-Polaco me surgen varias preguntas. ¿Por qué esperar 70 años para pedir perdón, por que levantar la cara o bajar la mirada impulsado por el coraje que me inyecta….una lamentable tragedia? ¿Por qué dejar que el tiempo se haga cargo de mis sentimientos para luego poder perdonar?Si hay algo que tenemos los hombres es lo difícil que se nos hace perdonar, esa bendita palabrita tiene como espinas y cuando nos toca decirla llenamos los pulmones de aire, no para que se oiga más fuerte sino para que salga disparada como un proyectil, queremos pasar rápido ese trago amargo. Luego hay que aguantar la cara de desconcierto de la persona que está delante, como preguntando ¿eso es lo único que tiene este tipo que decir, el piensa que con una simple palabra va resolverlo todo como siempre? No es la palabra sino las barreras que tenemos que romper para solamente reconocer que erramos y preparar todo nuestro ser para soltarla; compréndannos somos los hombres, los machos men, estoy haciendo un gran esfuerzo para llegar a pedir perdón.